Con una superficie de 505 hectáreas y creado en enero de 1995 para proteger manglares y bosques secos, este refugio abarca siete ecosistemas costeros, incluida la Zona Rocosa. Dentro de ella se encuentra la playa del Junquillal, un tramo de 2 km con servicios como áreas de picnic, zona de acampar, senderos, una torre para la observación de aves y mucho más. Presenta dos estaciones de bosque seco: verde en la estación lluviosa y seco en la estación seca.