Cada tarde, una extraña niebla cubre el rancho de Domingo y trae consigo una visitante especial: el fantasma de Marília, su difunta esposa. Cuando su tierra va a ser expropiada para una nueva carretera, su peor miedo se hace realidad: Perder su propiedad significa perder el contacto con el espíritu de su esposa. Desesperado, Domingo comienza a provocar incendios para sabotear la construcción, pero su plan comienza a salirse de control.