Nella Barrantes decide renunciar a su trabajo después de verse obligada a acudir a un psiquiatra. Mientras decide qué hacer, elige interpretar a la Virgen María en una procesión religiosa de un pueblo pequeño, donde algo en su interior cambia profundamente mientras mira a los ojos de los que le rezan. Ese día, Nella descubre su vocación. De vuelta en la ciudad, se dedica a ayudar a los pobres mientras se aferra a la frágil cáscara de su cordura.