Crecieron en una época represiva en la que la sexualidad era un tema tabú. por ello, Ana (68), Patricia (69) y Mayela (71) desarrollaron su comprensión de lo que significa ser mujer basándose en normas tácitas y expectativas implícitas. Ahora se atreven a hablar abiertamente sobre ello. Sus recuerdos, secretos y anhelos se entrelazan poéticamente: mientras las mujeres cuentan sus historias fuera de plano, llenan el cuerpo de otra mujer de su generación que encarna sus vidas.