Se creó la Casa de la Cultura de Puntarenas, “Elsie Canessa de Odio”, como entidad adscrita al Ministerio de Cultura y Juventud. Este edificio está clasificado como Patrimonio Histórico y Arquitectónico de Costa Rica. En 1913, la propiedad pasó a manos del Ministerio de Seguridad para construir la Comandancia de Plaza y la cárcel de la ciudad.